Opinión

A 41 años del accidente del pozo Ixtoc-1

Lograron constatar que este burbujeo se repetía en otros 3 sitios en igual forma.

Por Alfredo Aguilar
Geólogo

Villahermosa.- Mi entrega de anécdotas petroleras corresponde a una historia inédita, contada por el principal protagonista y testigo de este accidente. Para ella, se contó con la colaboración de mi amigo el ingeniero Armando Del Alto Ramírez, geólogo del pozo Ixtoc- 1 en ese fatídico año de 1979.

Pero esta historia se remonta a años anteriores. Rudesindo Cantarell Jiménez (1914-1997), un marinero oriundo de Cd. del Carmen, Camp., navegaba en la embarcación “Centenario del Carmen” en julio de 1961 en una peregrinación de la Virgen del Carmen, cuando se percató de una mancha que brotaba del mar.

Años después, en1968, arribó a la ciudad de Coatzacoalcos, Veracruz, a vender huachinango y ahí tuvo una charla con un amigo que trabajaba en la industria petrolera, el cual le recomendó que avisara a Petróleos Mexicanos.

Así lo hizo, y aunque no le prestaron mucha atención, le aseguraron que mandarían una comisión a esa región marina de Campeche para analizar la posibilidad de que existiera petróleo en la zona.

Después de varias visitas a las oficinas de Pemex en Coatzacoalcos, Ver, y tres años más tarde, una mañana de 1971, fue recibido por el Superintendente General de Exploración de esa área, el Ing. Javier Meneses de Gyves, donde Cantarell relato lo que conocía.

De hecho, estas emanaciones de petróleo en el mar, ya estaban mencionaban desde principios del Siglo XX, y estaban reportadas en el Reporte No 34 (Manifestaciones de hidrocarburos en la región del Istmo de Tehuantepec), de 1927 de Jerome Burnett, geólogo en jefe de la Cía. Mexicana de Petróleo El Águila S.A.

Don Rudesindo le confió al Ing. Meneses, que desde hacía años veía en el mar una extensa mancha de grasa que brillaba con el Sol (iridiscencia), y que desde hacía tiempo venia denunciando sin que nadie le hiciera caso. Don Javier, le prometió que el sí tomaría en serio su información.

El comisiono al ingeniero Narciso Paz para salir al día siguiente con destino a Ciudad del Carmen,
Camp., para unirse con Cantarell, junto con el ingeniero químico Rafael Martínez. Los tres en ese lugar abordaron el camaronero “Centenario del Carmen”, con destino a la chapopotera indicada.

Realmente la participación e importancia de Don Rudesindo en el posterior descubrimiento de petróleo, en lo que se llamó Sonda de Campeche, fue que él conocía el lugar exacto de donde manaba el hidrocarburo desde el fondo del mar, a través de fracturas.

En su informe del 2 de marzo de 1971, el ingeniero Paz reporto al ingeniero Meneses, que fue la mañana del día 28 de febrero de ese año, cuando en compañía de Cantarell, cuando partieron de la Barra de Laguna de Términos, con una dirección de 345°, o sea al NW, a una velocidad de 8 nudos (15 Km/hr.), arribando  a un sitio donde se exhibía una mancha de aceite con una extensión de más de 7 Km, orientada de Este a Oeste, y de 1 Km de Norte a Sur, cubriendo una superficie total de 50 Km2, y en un punto, un burbujeo constante de gotas no mayores a 2 cm, que al reventar en la superficie, desprenden gas y dejando una película aceitosa.

Lograron constatar que este burbujeo se repetía en otros 3 sitios en igual forma. Ahí los exploradores colectaron 2 frasco de 2 litros. cada uno para analizarse posteriormente, además de sondearse el lugar para conocer la profundidad del lecho marino en ese lugar, que resulto en 35 m.

Esta noticia junto con el reporte entregado, obligo a las autoridades de la Gerencia de Exploración de Pemex en Ciudad de México, a ampliar los trabajos de sismología marina, que ya se venían desarrollando en el Área de Marbella, frente a Coatzacoalcos, Veracruz, y hasta Yucatán, trabajos que se iniciaron en 1972. El sitio de la manifestación se registró con los siguientes datos: se ubica a 68 Km al N20°W de Cd. del Carmen Campeche.

Los pozos productores más cercanos a esta, eran los del Campo Xicalango, localizado en la Península de Atasta, donde los pozos 1 y 2 eran productores en arenas del Mioceno.

Los trabajos de sismología comprendieron casi 8,000 Km2, que ya interpretada permitió reconocer al menos 30 estructuras geológicas (anticlinales).

Fue así como en 1974, se decidió iniciar la perforación en la Sonda de Campeche, con el Pozo Chac-1, que resulto productor de aceite a 3,500 m de profundidad en rocas bioclásticas, con una producción de 952 bpd en marzo de 1976.

Este pozo revelo la riqueza petrolera de esta región de México.

A este descubrimiento, siguió la perforación de los pozos Nohoch, Bacab, Akal, Abkatun, Maloob, Ku e Ixtoc.

Ya entre 1948 y 1979, se habían perforado pozos marinos en el Sureste de México frente a las costas del Sur de Veracruz y Tabasco, campos Tortuguero (1949), Rabón Grande (1951) y Santa Ana (1959).

Con los nuevos descubrimientos de la Sonda de Campeche se abrió un área potencialmente productora de hidrocarburos de más de 15,000 Km2(superficie comparable a la de los estados de Hidalgo 20,821 Km2 y Querétaro 11,691 Km2), con reservas de más de 50,000 millones de barriles.

Iniciamos con nuestra anécdota. El pozo Ixtoc-1 (que significa Piedra de fuego), estaba localizado 94 Km al NW de Cd. del Carmen, Camp., empleando la plataforma SEDCO 135 de la Cía. PERMARGO (Perforadora Marítima del Golfo), propiedad del Díaz Serrano y George W. Bush. La localización Ixtox-1 se propuso en 1978, y se inició a perforar el 1º de diciembre de ese año, con una profundidad programada de 5,500 m, con objetivo de alcázar loa Brechas del Paleoceno Inferior y los carbonatos del Jurásico Superior Kimmeridgiano. Los primeros 3,500 m ocurrieron sin ninguna novedad.

El Ing. Del Alto nos narra, que, en junio de 1979, los días 1 y 2 todo cambio, ya que se presentaron dos perdidas de circulación, seguramente por haberse topado con una zona de cavernas, por lo que se saturo el lodo con material obturante, para aumentar su densidad para tratar de llenas esas cavernas, y se continuó perforando con circulación directa, es decir sin recuperación de cortes y sin la cabina de Detección de Hidrocarburos que podía identificar alguna manifestación de hidrocarburos, porque no había volumen de lodo.

A 3,629 m, el día 2 de junio, se presentó una pérdida total de circulación, por lo que se decidió levantar la barrena a la última zapata, y se intentó llenar de nuevo el pozo con lodo saturado con material obturante sello automático, sin éxito, por lo tanto, el pozo se puso en observación durante 6 horas, sin que manifestara, por lo que se decidió sacar la barrena a superficie, meter tubería franca y colocar un tapón de cemento.

Ya en el día 3 de junio, a eso de las 3:00 horas, y al estar sacando la barrena a 200 m, se presentó un flujo o reventón (blowout), primero de lodo y posteriormente, como a los 5 minutos después, aceite y gas, elevándose la columna hasta la corona del mástil, donde se produjo un corto circuito con las lámparas ahí colocadas, y se prendió el fluido, precipitando fuego de la corona hacia el piso de perforación, donde al combinarse con el lodo, aceite y gas ahí derramado, tomo más fuerza el incendio.

En ese momento, se dio la orden de desalojo de la plataforma, y los 63 trabajadores que se encontraban a bordo, solo 2 de la paraestatal, el representante de Pemex y el geólogo, abordaron las lanchas salvavidas previamente asignadas a cada para estos casos.

Aquí, el Ing. Del Alto nos narra lo que les sucedió a los que iban en su lancha asignada.

Nos narra que cuando la lancha toco la superficie del mar para iniciar a alejarse de la plataforma, ya en ese momento totalmente incendiada, ocurrió lo impensable. Un cable que se había caído de la plataforma, se enredó en la propela de la lancha y les impidió moverse.

Ante este imprevisto, todos los de la lancha, incluido el, se tuvieron de arrojar al mar, y comenzar a nadar para alejarse del fuego y de los materiales que se desprendían desde lo alto de la plataforma.

Ya para ese entonces, el representante de Pemex, había lanzado el SOS, y ya sabían que, en ese momento que, de otra plataforma, venia la ayuda, un barco abastecedor.

Tratando de alejarse lo más posible del peligro, todo ese grupo nado más de 500 m por espacio de hora y media, hasta que aproximadamente a las 5:00 horas de ese día 3 de junio, llego la ayuda, no sin antes organizarse para protegerse, formando un círculo humano, para evitar que alguno de ellos se perdiera y pudiera ser embestido por la embarcación que ya venía.

Fueron rescatados todos y llevados a otra plataforma, distante de la del Ixtoc a 4 Km de distancia. Unas ves sanos y salvos, se empezaron a recibir llamadas por radio, tanto de Cd. Pemex como de Coatzacoalcos

El representante de Pemex, una persona diabética y afectado de un choque diabético por el suceso, por lo que el Ing. Del Alto, sin querer, tuvo que tomar la responsabilidad de contestar a los cuestionamientos que hasta ese momento se hacían.

A media mañana de ese día, todo el personal rescatado fue trasladado a Cd. del Carmen, y de ahí en avioneta, Armando fue llevado a su centro de trabajo en Cd. Pemex.

Su narración continua, y nos relata que como al mes de haber ocurrido el accidente, curiosamente fue comisionado a las oficinas centrales de Pemex de Marina Nacional para hacerse cargo a sustituir las vacaciones del titular de la coordinación de geología de subsuelo de la Zona Sur.

Al cuarto día de estar en ese puesto, fue llamado a Gerencia Jurídica de Pemex, donde el gerente de dicha oficina le comunico que debía acompañarlo a la Procuraduría General de la Republica (localizada muy cerca del palacio de Bellas Artes sobre Eje Lázaro Cárdenas).

Ahí fue remitido con el jefe de peritos de la procuraduría, y ahí estuvo en investigación por 10 días, porque para estas alturas la procuraduría ya había investigado al superintendente de la plataforma, John R. Merrel, quien indico a pregunta expresa de que quien era responsable del pozo, el respondió que lo era el geólogo, tal y como hace en USA y no aquí en México donde el responsable del pozo es el Jefe del Pozo (que generalmente no es ni petrolero ni geólogo), así que, para los investigadores, él era el malo de la película, porque en el imaginario de esas autoridades, el accidente podría haber sido un acto de vil sabotaje.

Aquí, el ing. Del Alto nos comenta que, durante la investigación, el jefe de peritos que era un ing. Químico, le cuestiono sobre la litología que se estaba cortando cuando el pozo reventó. El cómo todo un experto, contesto que la litología tentativa que se estaba cortando en el pozo Ixtoc-1, era una secuencia litológica constituida por Wackstones y Packestones dolomitizados, ¿y en ese momento el investigador salto y lo enfrento exclamando… estas contradiciendo tu declaración?, porque cuando rendiste tu 1er reporte, mencionaste que se estaban cortando una secuencia carbonatada. Esto causo tremendo revuelo. Ya se había encontrado al chivo expiatorio para el accidente del pozo. Fue entonces cuando el investigador amenazo a Armando con llamar a peritos geólogos del Instituto de Geología de la UNAM, a fin de que corroboraran los dichos del investigado y así poder inculpar al Ing. Del Alto en el desastre. El con gusto accedió a esta amenaza, y finalmente todo se aclaró.

Finalmente, y luego de pasados esos 10 días de investigación, la PGR público un dictamen escueto, pero del tamaño de una página del periódico, donde hacía ver que luego de la acuciosa investigación realizada, se había llegado a la conclusión de que el accidente del Pozo Ixtoc-1 se había demostrado que durante los trabajos perforación de ese pozo no se encontró evidencia alguna de omisión ni de algún acto de sabotaje.

Este periodo de investigación de 10 días, realizadas en las oficinas de la PGR en la Plaza Tlaxcoaque (Pino Suarez esq. Fray Servando), y en horario de 6:00 hrs. a 23:00 hrs., termino cuando el ultimo día y luego de terminar las pesquisas las autoridades judiciales, le obsequiaron a Armando un boleto del Metro, para que fuera a recoger su automóvil a donde él lo había dejado, en la Plaza Tlaxcoaque, no sin antes advertirle que se cuidara de los carteristas. Así las cosas.

El 9 de marzo de 1980, después de varios días de inyectar agua de mar por los dos pozos de alivio, se apagó totalmente el fuego del Ixtoc-1, y el 27 de marzo se selló, concluyendo el 5 de abril los trabajos de taponamiento.

Durante los 280 días que siguieron desde el inicio del accidente del Ixtoc-1 del 3 de junio de 1979 hasta el 24 de marzo de 1980, se derramó un volumen aproximado de 3.3 millones de barriles de crudo.

De esta cantidad se quemó el 50%, se evaporó el 16%, se recolectó el 5,4% y se dispersó el 28%, según informes de Pemex. Se estima que el desastre del Ixtoc-1, erogó 3 millones de pesos diarios para controlar el derrame dando un total de 840 millones de pesos gastados en todo el desastre, movilizando: 200 barcos, 12 aeronaves y 500 hombres.

Al ing. Armando Del Alto Ramírez, yo lo conocí en 1980, hace ya 40 años, cuando en ese entonces fui comisionado de Tampico a las oficinas generales de Pemex en el piso 8 de la Torre B de Marina Nacional. Originario del Puerto de Coatzacoalcos, Ver., donde nació en 1940, es egresado de la ESIA del IPN, trabajo en Pemex por 33 años, desde 1965 y hasta 1998, iniciándose primero como geólogo en brigadas de geología superficial en la Sierra Lacandona de la Sierra de Chiapas, como se hacía antes, y luego en 1974, como geólogo de pozos en Cd. Pemex, Tab. Por su experiencia y conocimiento paso a ser el geólogo del Pozo Ixtoc-1. Luego del accidente, PEMEX nunca reconoció la valentía de este profesionista ante la tragedia ocurrida.

El área del pozo Ixtc-1, junto con los campos Nohoch, Chac, Akal, Kutz y Sihil constituyen lo que se conoce en el mundo petrolero como el Complejo Cantarell, que, desde su descubrimiento en 1974, ha producido más de 13,400 millones de barriles de petróleo, y ahora es considerado el segundo campo petrolero del tipo costa afuera más grande del planeta, superado a partir del 6 de enero de 2002, por el campo mexicano del mismo tipo Ku-Maloob-Zaap.

Fue 31 años después cuando ocurrió un accidente muy parecido al pozo Ixtox-1 en la plataforma petrolífera semisumergible de posicionamiento rápido de aguas ultraprofundas Horizonte Profundo, propiedad Transocean que había sido arrendada a BP hasta septiembre de 2014. En septiembre de 2009 se inició perforó el pozo petrolero más profundo de la historia, ya que trabajaba en el cañón Mississippi, en el bloque 252 de BP, conocido con el nombre de prospecto Macondo. ​La torre se encontraba a 80 Km de la costa sureste de Lousiana. Aquí el accidente se debió a una mala cementación de una TR (tubería de revestimiento).

Este equipo podía operar en aguas de hasta 2,400 m de profundidad, y tenía una profundidad máxima de perforación de 9,100 m, ​ y podía alojar una tripulación de hasta 130 miembros. En este accidente, once miembros del personal perdieron la vida y 6 resultaron gravemente heridos. Cada vez que veo de nuevo la película del mismo nombre, Horizonte Profundo de 2016 de Peter Berg, me imagino que Mike Williams, interpretado por Mark Wahlberg, es el Armando Del Alto en el pozo Ixtoc-1 en 1979, donde gracias a su carácter pudo organizar y salvar a los trabajadores que lo acompañaban en su escape de la plataforma incendiada. casi como si viera lo que ocurrió en pozo mexicano en 1979, muy desgarrador.

Rudesindo Cantarell Jiménez, el pescador campechano que gracias a su tenacidad logro interesar a las autoridades de Pemex de llevarlos a mostrar el sitio exacto de donde brotaba aceite y se producía una gran mancha de aceite, fue premiado por la paraestatal. Le asignaron un puesto de ayudante en el laboratorio de muestras de Exploración en la Región Marina con base en Ciudad del Carmen, Camp. Ahí se jubiló sin alcanzar nunca una plaza definitiva. Ahora solo es recordado porque el yacimiento más grande de México, que tanta riqueza e ingresos produjera, lleva su apellido. Que puta jodidez…Ah, por último, mi amigo Armando me confeso que durante los 10 días a que estuvo sujeto a arduos interrogatorios, que nunca hubo de por medio tehuacanasos ni toques eléctricos en sus partes nobles para que se autoinculpara.

Foto 1. Don Rudesindo Cantarell, que condujo a las autoridades de Pemex al lugar de donde brotaba aceite en el mar, y del ingeniero Armando Del Alto, el geólogo del pozo Ixtoc-1.

Foto 2. Plataforma SEDCO-135, de la Cía. PERMARGO que perforaba el pozo Ixtoc-1 en 1979, antes y durante el incendio del 3 de junio.

Foto 3. Sonda de Campeche con detalle de la ubicación de pozo Ixtoc-1.

 

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