Opinión

El ilustre general Miguel Miramón

Uno de los más ilustres mexicanos que ha habido en México fue el general Miguel Miramón y Tárelo (1832-1867).

Por Alfredo Aguilar

Geólogo

Villahermosa.- Nacido en la Ciudad de México en el seno de una familia acomodada, fue hijo de un afamado militar, el coronel Bernardo de Miramón. Una travesura obligo a su padre a inscribirlo en 1846 en el Colegio Militar a los 14 años. Participó en la defensa del Castillo de Chapultepec el 13 de septiembre. Fue uno de los 50 cadetes que desobedecieron la instrucción del coronel Nicolás Bravo de abandonar el colegio en esa mañana previa a la batalla. Se distinguió por su valentía y resultó gravemente herido.

Estuvo a punto de morir, pero un líder del grupo norteamericano que lo observo, ordeno que no fuera asesinado por el gran valor que demostró en la batalla. Fue atendido de sus heridas y permaneció como prisionero 6 meses. Pudo haber sido el 7o niño héroe si hubiera muerto de sus heridas, como fue el caso de Agustín Melgar quien murió el día 14 de septiembre a consecuencia de sus heridas y no en batalla como los otros 6.

En 1853 conoció a una de las mujeres más bonitas, ricas y cultas de aquella época: Concepción (Concha) Lombardo Gil de Portoarroyo (1835-1921). Era hija de Francisco Lombardo firmante del acta de independencia. Ella conoció a Miguel siendo capitán, quien la enamoro, y ella no acepto desposarse con él, respondiendo a su petición… ¿Se quiere usted casar conmigo para llevarme a la guerra a caballo, cargando en brazos al niño y en el hombro al perico?, le preguntó la jovencita de apenas 18 años de edad-. Ahora es usted capitán, cuando sea general entonces hablaremos…comunicándole que solo podría aceptar cuando el tuviera ese grado.

En 1857 ya tenía ese grado, a los 24 años, el más joven general de división que haya tenido México, y a los 26 ya era presidente de México, de hecho, fue 2 veces presidente interino por el Partido Conservador 2/feb/59-13/ags/60 tras la proclamación del Plan de Tacubaya que se oponía a la designación del liberal Benito Juárez, que había asumido la presidencia siendo presidente de la Suprema Corte de Justicia por la renuncia de Ignacio Comonfort, y luego de 16/ags/60-24/dic/60.

También ha sido el presidente más joven que ha tenido este país, también fue el primer presidente nacido como ciudadano mexicano, ya que todos sus antecesores nacieron como súbditos del Virreinato de la Nueva España, y además se distinguió como el máximo líder de los conservadores.

Se casó con Concha en 1858, solo estuvieron casados 9 años y tuvieron 7 hijos (Miguel, Concepción, Guadalupe, Carmen, Trinidad, Rafael y Dolores).

A él se le conoció como el Joven Macabeo, por su religiosidad y su valentía en las batallas, solo comparada con el héroe bíblico.

Fue general en jefe de las fuerzas conservadoras durante la Guerra de Reforma o de los 3 años (1867-1860), la que culminó con la derrota del ejercito conservador de Miramón  por el general liberal Jesús González  Ortega en la Batalla de Calpulalpan el 22 de diciembre de 1860, donde la superioridad numérica  y de armamento fue definitiva, pues los insumos le fueron proporcionados al ejercito liberal por USA para favorecer a Juárez, este último líder de los liberales y enemigo acérrimo de Miramón. Esta ayuda se dio como consecuencia del fallido Tratado McLane-Ocampo, negociado en 1859 pero no ratificado por el Congreso Norteamericano, y en el cual México vendía por 4 millones de dólares, el libre tránsito por el Istmo de Tehuantepec, el de Guaymas a Nogales y el de Camargo y Matamoros. Afortunadamente este tratado no se concretó.

Luego de su derrota, huyo rumbo a La Habana, Cuba y de ahí partió rumbo a Francia, donde permaneció con su familia, hasta que se entera de la invasión francesa en 1862, ofreciendo su espada para combatirla a Juárez, quien la rechazo. Nunca participó en las negociaciones que finalmente culminaron en el ofrecimiento de la corona de México a Maximiliano de Habsburgo en 1863. A instancias del Arzobispo Labastida, regresa a México en 1864, para ser comisionado por el emperador Maximiliano, receloso de su prestigio, a estudiar tácticas militares a Alemania, donde permanece hasta 1866, cuando el 2o Imperio esta por caer, al ser apoyado económicamente y materialmente por el gobierno de USA.

Una vez abandonado Maximiliano por Napoleón III al retirar al ejército francés en febrero de 1867, ante una posible intervención norteamericana directa, Miramón asume el mando de lo que queda del ejercito conservador, concentrado en su mayoría en Querétaro, donde luego de un tenaz sitio de más de 3 meses por parte del ejercito liberal, comandado por el Gral. Mariano Escobedo , es vencido gracias a la traición del coronel  imperialista Miguel López, compadre de Maximiliano, la noche del 15 de mayo, cuando permite la entrada del ejercito liberal al convento de la Cruz, lugar donde se ubicaban los principales jefes imperialista: Maximiliano, Miramón  y Mejía, que fueron apresados.

Durante su captura, se registró un tiroteo, en el que cual Miramón resultó herido en la cara y en un dedo de la mano izquierda, logró refugiarse en casa de un doctor de apellido Licéa, quien trato de curarlo durante dos horas pretendiendo extraer una bala que había salido y ya indefenso, fue delatado y capturado. Luego numerosas solicitudes para su perdón y de un inútil juicio, los 3 fueron condenados a la última pena, que se ejecutó la mañana del 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas en Querétaro.

Maximiliano quiso tardíamente reconocer la valentía y lealtad del General Miramón, y le cedió el lugar de honor frente al pelotón de fusilamiento, ubicándolo en medio de él y de Mejía.

Sus restos fueron trasladados al panteón de San Fernando de la Cd de México, donde permanecieron hasta que frente a su tumba fueron depositados los Benito Juárez, quien falleció el 19 de julio de 1872 como consecuencia de una angina de pecho (?), y entonces a instancias de Concha Lombardo, fueron exhumados y finalmente depositados en algún lugar del interior de la catedral de Puebla, donde desde entonces reposan.

Terriblemente triste por la pérdida de su Miguel, Concha se negó a perderlo por completo y ordenó que se extrajera el órgano vital de su marido. De esa forma le fue entregado aquel noble corazón que tanto la había amado, el cual ella colocó en una urna, iluminada permanentemente por una lámpara. Mientras caía la tierra sobre el último vestigio del guerrero, Concha se hizo una promesa de amor para el resto de su vida: Péguese mi lengua a mi boca si llegara a olvidarte.

Concha se trasladó a Europa, donde recibió asilo político primero de Bélgica, luego de Austria (países de origen de Carlota y de Maximiliano) y de Francia Finalmente vivió en Roma, donde murió a los 85 años olvidada y pobre.

Miguel Miramón es recordado como una figura protagónica en los periodos claves de la historia de México como lo son la Guerra de Reforma y la Intervención Francesa. Muchos historiadores y autores mexicanos han realizado una nueva valoración de la figura de Miramón, como patriota y genio militar, y su trágica historia de amor con Conchita Lombardo, quien ha recibido especial atención en fechas recientes, luego de haber sido recuperadas sus memorias personales, 63 años después de su muerte, las que fueron guardadas por una de sus nietas que vivió en la ciudad donde murió.

¿Fue un traidor? No, no lo creo. Ha habido y hay otros que han hecho cosas peores (ahí están Álvaro Obregón, Salinas de Gortari, Peña Nieto, etc.). Fue un hombre de su tiempo, de ideas firmes por las que lucho, como debiéramos hacer cada uno de nosotros en estos tiempos.

 

Foto No 1: Imagen del Gral. Miguel Miramón.

Foto No 2: Imagen de Miguel Miramón y de se esposa Concha Lombardo

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