Opinión

Geoarqueologia maya en el ‘Cerro El Tortuguero’ de Macuspana: ingeniería hidráulica

El descubrimiento del sitio arqueológico fue dado a conocer el 5 de febrero de 1915, por Francisco J. Santamaría, José Domingo Ramírez Garrido y por Limbano Blandin.

Por Alfredo Aguilar

Geólogo

Villahermosa.- Sí, así como lo leen. Esta entrega versara sobre una de las ramas de la Geología poco explotada, la Geoarqueología.

Con respecto a mis lectores geólogos de México, cuando subo este tipo escritos, se me van a la yugular, exponiéndome que este tipo de escritos no corresponden a la geología, y nada más alejado de la realidad. Algunos son miopes y no ven las áreas de oportunidad. Yo llevo leyendo historia por más de 40 años, y en muchos libros he encontrado información histórica que tiene que ver con la geología. Solo es cosa de leer entre líneas, y ahí hay información geológica muy importante siempre.

Solo como una muestra, en mi trabajo más exitoso realizado en la Explotación del Campo Samaria entre 2006-2013, la información que me permitió conocer el origen del Aceite Extrapesado en las arenas del Pleistoceno, la obtuve del libro de Historia de Tabasco de Manuel Gil y Sáenz publicado en 1892, donde se menciona que el Rio Mezcalapa fue desviado por los naturales de Huimango en 1576, para evitar que los piratas atacaran su pueblo. Esto dio como resultado que los actuales ríos Carrizales y Samaria, que inundan actualmente a la Cd. de Villahermosa,Tab., se formarán en 2 momentos recientes: en 1887 y 1932, lo que ocasionó que, a partir de ese año, grandes cantidades de agua meteórica se introdujera al subsuelo, a partir de las fallas superficiales, y biodegradara al aceite Tithoniano (de la Formación Pimienta del Jurasico Superior), que migraba hacia la superficie, y por la interacción de agua cargada de bacterias que se introducía al subsuelo, afectaba al aceite que ascendía a la superficie. Esa información estaba en un libro de historia, y no en uno de geología.

Bueno, ya entrando en el tema, les platico que un grupo de amigos aficionados a la exploración, fuimos invitados a asistir al Sitio Arqueológico de Tortuguero, ubicado al SW de la Cd, de Macuspana, Tab., el Domingo 25 de noviembre del 2012, por el grupo local conocido como “Amigos del Tortuguero”, miembros de la sociedad civil de Villahermosa y Macuspana, intensados en preservar el lugar, a fin de opinar un poco sobre la geología de este enigmático lugar.

El descubrimiento del sitio arqueológico fue dado a conocer el 5 de febrero de 1915, por Francisco J. Santamaría, José Domingo Ramírez Garrido y por Limbano Blandin, según consta en el Periódico Regeneración de esa fecha, aunque el lugar era conocido desde por lo menos 35 años antes, cuando aparece reportado en el “Plano del Partido de Macuspana y comarcas limítrofes”, realizado por el Ing. José Narciso Rovirosa en 1880.

De hecho existe una referencia en 1953 en el trabajo de Heinrich Berlin, donde reconoce que desde 1796 se conocía Tortuguero, cuando uno de los 3 partidos en que dividía al territorio tabasqueño en aquella época, el de la Sierra, al que pertenecía Macuspana, estaba en su apogeo; los otros 2 partidos eran La Chontalpa y Los Ríos.

Lo irónico de esto, es que, aunque se conoce hace más de un siglo, y comparándolo con otros sitios descubiertos más recientemente, Tortuguero es al que menos se ha hecho por preservarlo. De hecho, ya no existe, y lo poco que queda, está en el abandono total y sufre de una destrucción constante, ya que los materiales de los edificios que aquí existían, han servido de material de construcción de los habitantes de las rancherías circundantes, tal y como sucedió en su tiempo con Comalcalco.

Tortuguero se ubica concretamente dentro del área llamada Llanuras Intermedias de las Tierras Bajas Noroccidentales Mayas, y su esplendor queda puesto de manifiesto en 4 planos históricos; el de Gonzalo Moral de 1918, los de  Franz Blom y  de Franz Blom y Oliver La Fargede 1921 y 1926, y el de Elsa Hernández de 1978, donde se describen  la existencia de al menos 20 edificios, todos construidos de bloques de caliza, construidos sin una orientación aparente, aprovechando las terrazas naturales que se ubican al oriente del cerro, de manera dispersa y adaptándose al relieve del lugar.

Posiblemente fue un sitio maya dedicado para el culto religioso, donde las faldas del cerro fueron habitadas por la elite, y las terrazas hacia las planicies, por los estratos sociales menores, apareciendo como una ciudad organizada jerárquica y socialmente.

Tortuguero por la situación geográfica, se cataloga como un sitio de suma relevancia para el desarrollo y auge de la cultura maya en las Tierras Bajas Noroccidentales durante el Periodo Clásico (200-900 D.C.). Su importancia reside en que fue un centro ceremonial, administrativo y punto estratégico para el sometimiento de las ciudades circunvecinas, gracias al apoyo de Palenque.

Fue fundado por hablantes de chontalano, procedentes del Sur y del Este, y su importancia versa en las relaciones político-económicas que tuvo con Palenque, y esto da como resultado una seria dominación política sobre importantes centros culturales mayas. A partir de entonces, el sistema político expansionista de Pakal-II, se estableció sobre Tortuguero y de ahí a Comalcalco, donde el comercio y la influencia maya palencana cobraron más poder. Esto se debe, primeramente, a la relación sanguínea que unía a los gobernantes de Tortuguero y Palenque, que, sin duda, motivó y movió el sentimiento expansionista, y seguidamente, la fundación de Tortuguero como una novedosa barrera de defensa y contra-defensa de Palenque.

El material de que está constituido el Cerro Tortuguero, pertenece a la unidad estratigráfica llamada Caliza Macuspana del Mioceno, que fue reportada en tiempos de las compañías petroleras extranjeras desde 1921, pero fue K. A. Campbell en 1925 el primero en llamar a estos sedimentos Caliza Macuspana (Reporte No 124). Posteriormente en 1927, en su Reporte No 170, el mismo Campbell hace una descripción más detallada y da a conocer algunas de las características de la Caliza Macuspana, que aún son válidas.

Estos carbonatos, citados de manera formal por Salas y López Ramos (1951), fueron descritos como afloramientos de calizas arrecífales expuestas en el Cerro Macuspana o Tortuguero, en el Municipio de Macuspana, en donde se exhibe esta unidad topográfica positiva que destaca fácilmente de los terrenos aledaños; estos carbonatos fueron descritos inicialmente como “calizas arrecifales de color crema, blanco y gris claro, ricas en ejemplares de micro y macrofauna”.

Chirinos, en 1974, las describe como “calizas color crema, cristalina, con abundante micro y macrofauna de tipo arrecifal (miliólidos, amphisteginas, macroforaminíferos, algas rojas, corales y moluscos), estratificada en capas de 50 cm a 2 m, o más”, ubicándola definitivamente, con excelente apoyo paleontológico, al Mioceno Inferior.

El contenido microfaunistico que se presenta en esta localidad, es de relevancia, y por lo mismo, desde hace años hemos pugnado porque en este sitio se erija un Museo Paleontológico. Solo mencionaremos, que unas de las colecciones más numerosas y bellas que existen de la macrofauna de esta área en México, ha sido recuperada por mi amigo el Lic. Eduardo Toraya Muñoz, jubilado de Pemex.

 Tortuguero, como todos los asentamientos de la cultura maya, no obedece a caprichos, sino son el resultado de estudios sistemáticos que realizaron nuestros ancestros para elegir las mejores ubicaciones para sus ciudades.

Del mismo modo, la ingeniería maya, se deja ver en todas sus ciudades y no deja de sorprendernos: la arquitectura de sus edificios, con sus regionales estilos (Peten, Río Usumacinta, RíoBec, Palancano, etc.).

 Pero lo más notable, son las obras civiles que realizaron en ellas: en Comalcalco, la elevación artificial de una gran porción del terreno en más de 30 m, para construir una acrópolis, y luego de la nivelación, construir una gran obra hidráulica para dotar de agua, que no se sabe con certeza como la subían, y que daba confort a las habitaciones de la elite, incluyendo pequeños depósitos de agua, que quizás les sirvieron como “jacuzis”; el sistema de cisternas o “chultunes” que construyeron en Uxmal, Edza, Kanki, Calakmul, Chicana y otras numerosas ciudades, para almacenar y distribuir el agua; los “Sacbes” o caminos blancos, que construyeron para unir la mayoría de sus ciudades, y de los cuales solo se conservan 5 : Ixil-Timul de 10 Km, Kancab-Cansahcab de 15 Km, Cava-Uxmal de 20 Km, Izamal-Ake de 45 Km y Coba-Yaxuna de 100 Km;  el desarrollo del Arco Falso Maya en sus construcciones , tan seguro y firme como el Arco Romano, y muchas otras no tan conocidas, pero que aún hoy se desconoce como las hicieron.

 Aquí, en El Tortuguero, existe otra muestra de la capacidad ingenieril de los mayas. En la porción Oriental y cerca de la parte más alta del cerro, a 250 m, existe una depresión alargada e irregular de aproximadamente 800 m de largo por 50 m de ancho, orientada Oeste-Este, que morfológicamente corresponde a una dolina incipiente, es decir una cavidad de disolución, formada por la disolución de la caliza por efecto del agua de lluvia y el suelo, que forma un ácido llamado Carbónico, que poco a poco va diluyendo y formando estas estructuras, y que otras sierras forma grandes sistemas de cavernas (como las cavernas de Cuesta Chica, Cocona, Las Canicas, etc.).

Este depósito, no es el único, pero es el más grande y el localizado más arriba en el cerro. Su profundidad, no se pudo establecer, pero al menos es de 2 m de profundidad, pero pudo haber sido mayor, ya que ahora se encuentra rellena de material suelto y vegetación, que bien pudo almacenar hasta 80,000 m3 de agua de lluvia de temporada, la cual se filtra, a través del sistema de fallas W-E a esta estructura, hacia un manantial localizado 275 m más abajo y a poco más de 1,200 m al SE de esta dolina, favoreciendo que esta agua corriera por un acueducto cubierto, de unos 30 por 60 cm de sección, construido bajo al menos 2 m de lozas de caliza, de unos 30 a 40 cm de espesor, artificialmente cortadas y colocadas, al más puro al estilo de Palenque, y por poco más de 70 m de largo, hasta un sitio, donde esta agua filtrada sale y va llenando varias  y extensas piletas de diferentes niveles, al menos 4 en la actualidad, para luego desbordarse hacia la llanura que se extiende al Sur de El Tortuguero.

Este paradisíaco lugar, es conocido por los lugareños como el Baño de la Reina, y se desconoce por quien fue bautizado. A comentarios que estos autores hicieron a funcionarios del INAH  en la ciudad de Villahermosa, ellos negaron conocer este lugar.

Lo anterior, merece especial mención, pues no vaya a pasar con lo que sucedió con el resto del sitio arqueológico, que por negligencia no se conservó algo de lo poco que queda de esta gran urbe maya, y que floreció durante el Clásico Tardío.

Bueno, y esto no termina aquí. Las losas sobre las que están formadas estas pozas, son capas de calizas biógenas, constituidas por organismos coralinos, de 15 a 25 cm de espesor, de color gris oscuro, muy intemperizadas, de textura calichoza, por efecto del agua corriente, de facies post-arrecifal,  que en apariencia y mientras recibimos los resultados de las muestras colectadas in situ, que fueron enviados al Instituto de Geología de UNAM con la Dra. Blanca E. Buitrón, fueron clasificados por este autor, como pertenecientes al género Madreporas sp., nunca antes descritas en la unidad denominada Caliza Macuspana, a la que pertenece la muestra.

Los organismos, están en su posición original, son de forma circular y ovoide, de 5 y hasta 15 cm de sección, ornamentados en sus bordes, y mostrando estructuras hacia su parte central, descripción que seguramente se mejorara con el estudio que la Dra., Buitron nos entregue en algún momento.

Este afloramiento, es único en esta porción de la estructura, y probablemente exista en otras partes de la misma, pero bajo espesa vegetación o toneladas de rocas de manufactura distinta.

De este lugar, poco o nada conocen la mayoría de los tabasqueños, y de todos los mas 1,545 sitios arqueológicos que existen en el estado, muchos de ellos ya inexistentes por la negligencia y apatía de nuestras autoridades y en general, de los habitantes de Tabasco, que no alcanzan a entender la importancia de nuestro pasado glorioso.

Esto es una señal que nos está indicando que como tabasqueños y como mexicanos, debemos salir al rescate y salvaguarda de nuestro pasado, primero inventariando todos los esos sitios arqueológicos que en el estado existan, y luego mapeando su ubicación y del contenido arquitectónico de cada sitio, para que cada tabasqueño en cada municipio, conozca y proteja su pasado histórico y se sienta orgulloso de él. Solo así, todos tendremos un sentimiento de nacionalismo y orgullo que no hará ser mejores hombres y mujeres.

 El sitio arqueológico de El Tortuguero, ya no existe como tal, fue destruido y muy poco o casi nada queda de él. Sin embargo, fue un lugar muy importante para la civilización maya de Tabasco, que junto con otros 8 sitios cercanos (Límbano, Manatidero, Gran Poder, Carro Limón, El Gallo, La Florida, El Diamante y Juan Grama), que se perdieron por falta de interés de las autoridades, de las instituciones y de la poblacion.

Quiero agradecer a la Lic. Hortensia González Victoria, de la agrupación Amigos del Tortuguero, por haberme invitado a la reunión del 2012 al sitio arqueológico de El Tortuguero, donde conoci a los Sres. David González Zamudio y Francisco González Solano dueños del Rancho San Agustín, predio donde se ubica el sitio arqueológico, y en especial al Sr. David González quien nos llevó a conocer el Baño de la Reina, origen y causa de este artículo. A todos ellos, mi agradecimiento.

Relación de fotografías:

Foto No 1: Ubicación del sitio arqueológico de Tortuguero en Macuspana.

Foto No 2: Reconstrucción hipotética del sitio arqueológico de Tortuguero de Arellano de 2006.

 

Foto No 3: Imagen de Cerro el Tortuguero desde Villa Luz en Tacotalpa, Tab.

Foto No 4: Collage de las características del Baño de la Reyna.

 

Foto No 5: Collage de la fauna localizada en la localidad del Baño de la Reyna.

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