Opinión

¿Hubo revolución en Tabasco?

Don Ignacio Gutiérrez Gómez fue uno de los pocos que se levantaron al llamado del Plan de San Luis.

Por Alfredo Aguilar

Geólogo

Villahermosa.- La respuesta es que no, pero por si acaso, si hubo un digno representante de esta lucha aquí en Tabasco, y este fue el general Ignacio Gutiérrez Gómez.

Fue uno de los pocos que se levantaron al llamado del Plan de San Luis, los demás revolucionarios fueron una bola de aprovechados, nunca pueblo, más bien hacendados, que más bien se unieron a los demás “movimientos”, posteriores al asesinato de Madero y Pino Suarez en 1913, para sacar provecho y raja política.

Don Ignacio, oriundo de San Felipe Río Nuevo (hoy villa Ignacio Gutiérrez Gómez), municipio de Cárdenas, Tabasco, nació el 15 de octubre de 1889,  hijo de Quirino Gutiérrez y de Clemencia Gómez, y según algunos autores, hijo natural de Don Polo Valenzuela.

Esta historia podría resumirse como un auténtico filicidio, como se verá más adelante.

En los primeros años de su vida trabajó en las monterías, una cerca de Aldama propiedad de Don Polo, donde vivió en carne propia la explotación laboral y las crueles condiciones de vida que se daban en los centros madereros, más bien de muerte.

Más tarde se dedicó al comercio y a agricultura, alcanzando por estas actividades mejorar su estilo de vida y obtener prestigio, casándose muy joven con Catalina, con quien tuvo 3 hijos.

Sus crecientes negocios le produjeron algunas antipatías en las autoridades de San Juan Bautista, lo que derivó en un acoso por parte de las autoridades porfiristas que lo acusaban de evasión fiscal (igualito que hoy en día, donde el SAT te exprime cual voraz vampiro hambriento y para el cual no hay escapatoria. No tienen madre).

Acosado por esta situación, es perseguido y encarcelado. Posteriormente se le ligo a grupos de rebeldes opuesto al gobierno estatal, y por eso fue perseguido, obligándolo a andar a salto de mata huyendo rodeado de su mujer e hijos, en condiciones muy precarias.

Esto lo orilla a levantarse en armas en contra del gobierno local, mucho antes del movimiento de noviembre de 1910, al hacerlo el 5 de abril de ese año, sin embargo, su movimiento no tuvo éxito y la rebelión fue sofocada rápidamente por el gobernador del estado de Tabasco, Gral. Abraham Bandala Patiño.

Presionado por los acontecimientos, el gobernador Bandala, decide dejar el poder, por lo que el 16 de octubre de 1910, se realizaron en el estado, elecciones para gobernador, resultando ganador don Policarpo Valenzuela.

Sin embargo, esto no tranquilizó el clima político en Tabasco, ya que los pseudo-revolucionarios de la Chontalpa no estaban dispuestos a abandonar la lucha hasta no ver derrocado al antiguo régimen.

Don Ignacio Gutiérrez, secundó el movimiento revolucionario en el estado de Tabasco y el día 19 de diciembre de 1910 se levantó en armas.

Al día siguiente, en una junta es nombrado Jefe del Movimiento Libertario de Tabasco y se le confiere el nombramiento de «general». La Rebelión Gutierrizta cundió rápidamente logrando adeptos en los pueblos de la Chontalpa tabasqueña, en Acayucan y Alvarado, Veracruz, debido a esto el ejército federal, enviado por Don Polo, inició la campaña para combatirlo.

Participo en las batallas de Candelero, San Felipe, Rio Nuevo y Aldama, y en las tomas de Huimanguillo y Cárdenas (6 y 8 de abril de 1911), Comalcalco y Paraíso (11 y 12 de abril de 1911), con muy poca o nula resistencia.

Se le unieron Isidro Cortés, Áureo L. Calles, José Mercedes Gamas, Fernando Aguirre Colorado, Pedro Sánchez Magallanes, Ramón Sosa Torres y Juan Torres.

Como los federales le iban siguiendo los pasos, decidió para evitar una masacre en la población, abandonar Paraíso y trasladarse por la noche al pueblo de Aldama a donde llegó al amanecer del día 13, e instala en el pueblo de Aldama, Comalcalco, el cuartel general del Ejército Libertador Tabasqueño.

A estas alturas había, ya había incrementado considerablemente sus elementos, llegando a contar con 1,000 hombres, mejorado sus armas y pertrechos militares.

Las fuerzas federales conformadas por 300 elementos, llegaron hasta el poblado, y el  viernes 21 de abril de 1911, ambos bandos, sostuvieron la Batalla de Aldama, en la que de nada sirvió la superioridad numérica del ejército revolucionario, más de 1,000 elementos, ya que la cobardía del general Domingo Magaña provocó la derrota de los rebeldes.

El combate que inicio a las 11:30 horas y termino a las 16:00 hrs con la derrota de los revolucionarios. El Gral. Gutiérrez se batió como los grandes, pero una bala le destrozo el hueso de la pierna, haciéndolo caer malherido al suelo. Los capitanes Arenas y Gamas se arrojaron sobre el para protegerlo de la lluvia de balas, conduciéndolo al cuartel general.

Sin auxilio médico ni medicinas, fue trasladado en una tabla al monte, donde el dolor, la fiebre y la sed, hicieron presa de su débil salud, desangrándose hasta morir. El capitán Arenas, rompió la endurecida tierra con la punta de su machete y excavo una pequeña zanja, donde acomodo el cuerpo de su jefe, marco el lugar y se retiró del mismo.

Esto fue como a las 19:00 horas de aquel fatídico día. Con este último acto, la revolución en Tabasco terminaba.

El 25 de mayo, recibió el gobernador del estado Policarpo Valenzuela un escrito que decía: Sr. Gobernador, la paz ha sido firmada, debiendo cesar inmediatamente y de modo definitivo las hostilidades, sírvase usted darles amplia publicidad a todas las autoridades de su dependencia y a los jefes revolucionarios que operen en su jurisdicción.

Fue nombrado como gobernador Don Manuel MestreGhigliaza.

En marzo del 2007 visite en Aldama el lugar de la tumba del insigne revolucionario tabasqueño, ubicado muy cerca del centro de esa población.

En el centro del poblado existe un obelisco con el nombre de los revolucionarios caídos en esa Batalla de Aldama, casi desconocida para los tabasqueños. Por supuesto, con muy poco turismo.

Lo más interesante de este viaje, es que pude localizar a la nieta del general, que, junto con sus hermanos e hijos, viven en Paraíso. Ahí me enteré de que un bisnieto del personaje, estudiaba en ese tiempo, la carrera del Ing. Petrolero en la Universidad Olmeca de la Cd. de Villahermosa.

Existe en Villahermosa como 4 o 5 calles honrando la memoria de este gran tabasqueño, ninguna principal, desde luego. Que jodidez, ¿no?.  El representó a la gente del pueblo, los otros revolucionarios conocidos, eran hacendados.

Relación de fotografías:

Foto No 1: Collage con la Imagen del Gral. Ignacio Gutiérrez Gómez la imagen del obelisco y la lista de los caídos en la Batalla de Aldama  acaecida el viernes 21 de abril de 1911.

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