Opinión

Cinco acciones urbanas para convivir con el agua

"Lo que necesitamos en Villahermosa es que los políticos dejen de hacer planeación urbana”.

Por Miguel Alejandro Aldana López

Ingeniero Arquitecto -IPN

Debió decirse en los 70s (pero nadie lo dijo). Honestamente hablando, estoy a favor de la inundación que nos muestra realmente como debía ser esta ciudad: con más edificios en zonas altas, con amplios canales hidráulicos perennes y muchos humedales protegidos con zonas verdes inundables, y una estructura urbana policéntrica que permita desarrollar zonas densas separadas por áreas ecológicas.

Lo malo de los cambios es -irónicamente- que hay que cambiar, y es que definitivamente todas las reformas (ya sean remodelaciones domésticas o grandes obras urbanas) requieren que se desocupe la casa. Pero el desalojo de los paracaidistas y más aún la expropiación de predios son monstruos innombrables en esta sociedad hiper delicada, dramática y mentirosa en que nos hemos convertido. Por la parte de los negocios, en Villahermosa las inmobiliarias se mueven lentamente porque la falta de visión ha paralizado la inversión.

Es por eso que en el marco del #DíaDelUrbanismo (8 de noviembre) proponemos un plan simple pero claro de cinco acciones urbanas para convivir con el agua, de una vez les aviso que les van a sonar imposibles, sin embargo son acciones necesarias y hay que implementarlas urgentemente:

  1. Desocupar las zonas bajas y los márgenes de los ríos mediante programas sociales (no asistenciales sino productivos) que incluyan reubicación inmediata. El ejercicio de la ley, la transparencia y el combate a la corrupción son indispensables. La ciudadanía por diversos medios debe enterarse que hay un objetivo municipal claro. Todo esto es con un enfoque 100% ambiental, lo social y lo político siempre van en segundo lugar después del respeto a los cuerpos de agua, las áreas verdes y los animales. Esto va acompañado del proceso de densificación de las zonas altas, sin necesidad de cambiar usos de suelo porque hay demanda inmobiliaria que no estamos cubriendo por muchos motivos: no hay proyectos, no hay crédito, no hay propietario, no hay interés. Distritos enteros pueden quintuplicar su capacidad, pero nadie habla de esto en ningún foro porque no existe un plan urbano integral, es decir no hay renders ni maquetas solo documentos legales inamovibles y difíciles de aterrizar en proyectos específicos.

Todo proyecto debe tener un enfoque ambiental para evitar que se siga tapando el terreno natural con la infame infraestructura gris (asfalto, concreto, automóviles y edificación no sustentable).

  1. Corregir la pésima movilidad interurbana de nuestra zona metropolitana para cumplir dos grandes objetivos: generar mejora sustancial a las zonas altas potenciando los mejores servicios y abundante oferta inmobiliaria y por otra parte evitar que haya proliferación de fraccionamientos en zonas no urbanizadas, todo plan de movilidad debe ser integral y sustentable, incluyente y plural, con tecnología y urbanismo inteligente
  2. La carta de uso de suelo es errónea y es necesario actualizarla y diseñar la visión futura de la ciudad para que los propietarios tengan la certeza del futuro del patrimonio y se establezcan los cambios que la ciudad requiere por el bien de todos, hoy por hoy resulta que los mejores territorios tienen autorizaciones con ocupaciones de muy baja densidad, en el papel faltan zonas de servicios, pero en la realidad hay locales comerciales en cada garage. Obviamente la ciudad cambia, pero los funcionarios que tienen la autoridad (tres niveles de gobierno x tres poderes de la unión) actúan desarticulados en el proceso de actualizar la documentación y no se diga el planear el futuro de la ciudad, esto ha permitido la corrupción en sus distintas formas, una de las cuales es la ocupación ilegal de predios, reservas, derechos de vía y márgenes de cuerpos de agua.
  3. El ordenamiento territorial es lo único que corregirá los errores del pasado, hay instrumentos de planeación en proceso que involucran legalizar, obligar, construir, desocupar, en pocas palabras cambiar la ciudad por partes, estos procesos deben ser constantes, fluidos y transparentes, es decir que deben ser confiables y ahí trabajan los distintos sectores de la población no solamente la ciudadanía vs. los políticos sino también profesionales con interés social genuino pero con los gastos cubiertos por la ciudad que ahora equivoca las decisiones porque carece de especialistas multidisciplinarios decorosamente remunerados. Cabe mencionar que el ordenamiento territorial no es distinto del ordenamiento ecológico, cometer el error de diferenciar planeación regional de planeación urbana causa que la ciudad se vuelva no sustentable y el campo se vuelva improductivo.
  4. La ciudad cambiaría su cara. Este objetivo no es banal sino medular, la sola idea de “Ponte guapa Villahermosa” puede crear todo un despliegue de programas de gobierno, planes inmobiliarios y turísticos que renovarán temas que se encontraban aletargados o empantanados. Los renders preliminares de una Villahermosa renovada son de mucha ayuda para entender el propósito de los diferentes proyectos de la ciudad. Dejar a los urbanistas hacer su trabajo creativo y de prospección es vital para recuperar la salud de la ciudad.

Si queremos que esta ciudad responda en el futuro a las inundaciones es necesario hacer no solo esto que mencionamos sino muchas otras acciones de distinta naturaleza y dimensión, el proyecto urbano es multidisciplinario, polisectorial y demanda gente capacitada y autoridad delegada con los fines claros. Este llamado es a hacer más que un proyecto urbano, es un proyecto ciudadano de nuestro futuro como sociedad.

Otros conocimientos de Miguel Alejandro Aldana López.

-Master Urbanismo – UIA/UPC

-Auditoría Ambiental – Profepa

-DRO/CDA – CAT

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba