Opinión

Ya viene el 20 de noviembre, aniversario del inicio de la Revolución Mexicana

Salimos de una dictadura de 30 años (Porfiriato de 1876-1911), para entrar en otra de 80 años (PRI 1928-2018).

Por Alfredo Aguilar

Geólogo 

Villahermosa.- Ahora tratare sobre el supuesto inicio de la Revolución Mexicana. ¿Pero de verdad hubo Revolución en México?

Iniciemos con lo que significa la palabra Revolución: cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional. ¿Esto paso en México?

Definitivamente no. Salimos de una dictadura de 30 años (Porfiriato de 1876-1911), para entrar en otra de 80 años (PRI 1928-2018). Las únicas revoluciones verdaderas que ha habido en la historia reciente, fueron la francesa (1789), la rusa (1917) y la cubana (1953).

No entrare en muchos detalles, solo comentare que esta pseudo-revolución, tuvo un inicio muy sui generis. Fue anunciada la fecha y hora de su inicio. Así fue. En el Plan de San Luis, fue redactado por Francisco I. Madero desde su cautiverio en la prisión de San Luis Potosí en 1910, y publicado en San Antonio, Texas, el 5 de octubre de ese mismo año, donde se refugió luego de escaparse de esa prisión (?).

En esa proclama, llamaba al pueblo mexicano a levantarse en armas, desconociendo la reelección de Porfirio Diaz en el cargo de presidente, designando el domingo 20 de noviembre de 1910 a las 6 de la tarde para iniciar el movimiento. Qué cagado, ¿no?

Ya desde 1908, luego de la entrevista Creelman-Diaz, donde el viejo presidente comunico que México ya estaba listo para la democracia. Se incrementó en todo el país los grupos anti reeleccionistas, iniciados todos ellos por los hermanos Flores Magón, y muchos otros. En Puebla, esta actividad la encabezaba Aquiles Serdán y su familia.

Aquiles Serdán, un nombre por casi todos conocido en numerosas formas: escuelas, poblaciones, calles y avenidas por todo el país recordando su nombre. Pero todos se han olvidado del resto de la familia, si de su familia: de su madre, sus 2 hermanas y su hermano menor, además de otras 11 personas, que, como él, también se enfrentaron a las fuerzas gobiernistas de Puebla, aquella mañana del 18 de noviembre de 1910. Ellos, los verdaderos iniciadores de la mal llamada Revolución Mexicana. ¿Y por qué la llamo yo así? Bueno, pues porque yo me pregunto: ¿algo cambió con esa revuelta?

Regresando a la historia, eran 4 los hijos de la viuda Ma. del Carmen Alatriste Cuesta, hija del general, político y prócer Miguel Cástulo Alatriste Castro, fusilado por los franceses en 1862, y esposa de

Manuel Serdán Guanes muerto en 1880 de Hepatitis. La mayor de las hijas era Carmen (2nov1873-28ags1948), soltera; le seguía Natalia (29may1875-1938) viuda del Lic. Manuel Sevilla Rosales y madre de 5 hijos; luego Aquiles el mayor de los hombres (2nov1877-19nov1910), casado con Filomena del Valle y Abelleira y padre de 3 hijos (uno todavía en el vientre de Filomena); y el menor Máximo (7may1879-18nov1910) también soltero. Los cuatro fueron criados por doña Ma. del Carmen bajo los conceptos liberales heredados de su padre, y reforzados por el carácter fuerte de las 2 hermanas mayores, Carmen y Natalia.

Aquiles, de oficio zapatero, pero de ideas liberales, se afilio desde su inicio al Club Antireleccionista «Luz y Progreso» de Puebla, participando activamente. A finales de 1909 cuando Francisco I. Madero visito Puebla durante su campaña, conoció a Aquiles Serdán.

Después de la publicación del Plan de San Luis, escrito por Madero, donde invitaba a la gente a iniciar una lucha armada para derrocar al gobierno de Porfirio Díaz, lucha que iniciaría a las 18:00 horas. del domingo 20 de noviembre de 1910 (única revolución en el mundo anunciada con fecha y hora), Aquiles, en ese entonces de 33 años, se convirtió en activo promotor y actor del levantamiento armado en Puebla.

En su casa de la calle de la Antigua Portería de Santa Clara No 4, Aquiles y su familia guardaban armas y panfletos para iniciar la lucha armada. El gobierno de gobernador Mucio P. Martínez ya conocía las actividades de ellos, por lo que se procedió el 18 de noviembre de 1910 a enviar un piquete de 4 policías a catear la casa de los Serdán. Al frente de esta operación iba el odiado jefe de policía Miguel Cabrera, que fue muerto en los primeros minutos de iniciado el cateo por certero balazo a manos de Aquiles Serdán. Con esto, se da la voz de alarma, al que responde fuerte contingente formado por policías y fuerzas federales, más de 60, que por más 4 horas y media acribillan a los levantados de esa casa, 10 hombres en la azotea liderados por Máximo y 4 mujeres y Aquiles en planta baja. Aquiles y los alzados le gritaban desde su casa a sus vecinos para que se incorporaran a la lucha. Sus gritos no fueron secundados. Nadie los secundo.

Los defensores que eran solo 15, porque se decidió luego del asesinato de Cabrera, que Natalia Serdán se encargaría de llevarse de la casa a todos los menores y cuidarlos, 7 en total, 5 de ella y 2 de Aquiles, para evitar salieran lastimados. Filomena, la esposa de Aquiles permaneció en la casa, embarazada como estaba. La historia que siguió es conocida, se salvaron solo las 3 mujeres: Carmen herida, su madre y Filomena, que luego de juzgadas, permanecieron en prisión hasta mayo de 1911.

Luego de la refriega, a eso del mediodía, se buscó el cuerpo de Aquiles por toda la casa, el que no apareció por ningún lado, pues se había escondido en un agujero en el piso de la recamara. En ese sitio permaneció 14 horas.

Ante la infructuosa búsqueda y al no aparecer Aquiles, se decidió dejar un piquete de soldados a cuidarla. El jefe de ellos decidió, como estrategia por si estaba oculto en algún hueco de la casa, inundarla. Esta situación orillo a Aquiles a sufrir un enfriamiento (mes de noviembre en Puebla, imagínense), que lo obligo a salir de su escondite a eso de las 2 de la mañana del 19 de noviembre, cuando comenzó a toser, y fue escuchado por 8 o 9 policías, quienes sin más le dispararon a quemarropa y lo mataron. El asesinato fue reportado al jefe político Joaquín Pita, quien ordeno llevar el cadáver a la penitenciaria de la ciudad, y luego por órdenes del gobernador Martínez exhibirlo en la Plaza Principal como escarmiento y para disuadir a los que quisiesen seguir su ejemplo.

Cuando el 14 de julio de 1911 ya siendo presidente regreso Madero a Puebla, en un discurso ensalza generosamente a Aquiles Serdán, olvidándose de los otros mártires. En 1932 el gobierno del presidente Abelardo L. Rodríguez lo nombra Benemérito de la Patria, tal y como desde entonces aparece en letras de oro en la Cámara de Diputados.

¿Y los demás?

De Máximo nadie se acuerda. Carmen, Natalia y Filomena murieron pobres y olvidadas. A ellas no le hizo justicia la revolución…que jodidez ¿no? Y así como esto, es muy común en la historia de México, olvidar a muchos héroes y heroínas anónimas.

RELACION DE FOTOGRAFIAS:

Foto No 1:Collage de los 4 hermanos Serdán (Carmen, Aquiles, Máximo y Natalia)

Foto No 2:Imagen de la casa de la calle de la Antigua Portería de Santa Clara No 4 en el centro de la Cd. de Puebla, lugar donde ocurrió la refriega del 18 de noviembre de 1910.

Foto No 3: Imagen del cadáver de Aquiles Serdán expuesto el 19 de noviembre de 1910 en la Plaza Principal de Puebla.

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